domingo, 31 de agosto de 2008

Cumpleaños


Este fue un mes muy especial. Le llaman el “mes de los gatos”, se celebra el día del niño y además es el mes en el que yo (hace un poquito más de tres décadas), nací.
Los cumpleaños que más recuerdo son aquellos de cuando era niña. Contaba los días que faltaban para esa fecha. Y el día de mi cumpleaños me sentía como una reina y además sentía que ese día todo era especial, lindo, agradable.
Hasta los siete años, mi cumpleaños se celebraba en lugares espaciosos, con muchos invitados y recibía hartos regalos.
Después mi cumpleaños pasó a ser una celebración más íntima, familiar, dónde sólo se convocaba a personas más cercanas. Siempre había una torta preparada por mi abuela o mi mamá y generalmente recibía aquel regalo más anhelado de parte de alguna de ellas.
Actualmente preparo un pequeño cóctel con torta incluida para recibir a mis amigos más cercanos.
Leí un artículo escrito por una Psiquiatra acerca de los cumpleaños y lo que significan para cada ser humano.
Ella decía que son fechas que mientras a algunas personas los ponen muy alegres, eufóricos exaltados, otros reciben esta fecha más melancólicos, nostálgicos, apesadumbrados, dependiendo de las cumpleaños pasados que hayan vivido y de las expectativas que se tienen para el cumpleaños que se acerca.
En los cumpleaños siempre está presente la sorpresa: llegan las personas que esperamos y también alguien que no. Aparece un regalo anhelado, uno inesperado y uno que simplemente no llegó.
Yo siempre espero lo mejor para mi cumpleaños: estar sana junto a mi hija, verme bien, que vengan mis amistades a saludarme, recibir muchos regalos, compartir cosas ricas para comer y (por qué no)agradecer a Dios el poder brindar por estar un año más en esta tierra que, sin duda, es el mejor regalo.
Cuál será el cumpleaños más recordado? El más bueno o el más malo? Y el regalo más recordado? El anhelado, el inesperado o el que no llegó?