domingo, 29 de junio de 2008

Padres



A propósito de haberse celebrado hace unos días atrás el día del padre, quise escribir algunas líneas sobre el significado de esto para mí.
El padre de los padres para mí es Dios. ¿católica? es un poco ambicioso de mi parte declararme así, pero sí, soy creyente, cristiana.
Dios nos puso en este mundo, nos dio el libre albedrío, es decir, la posibilidad de elegir, (pero siempre con su consentimiento, por supuesto), a Él nos acercamos en los momentos de aflicción pero muy pocas veces cuando la alegría nos invade.
Ahora, a mi abuelo paterno y materno no los conocí, puesto que partieron de este mundo mucho tiempo antes que yo llegara a él.
A mi papá siento que lo conocí algo. El se murió cuando yo tenía 6 años, pero aún así tengo recuerdos imborrables.
Lo recuerdo muy alto, delgado, con abrigos oscuros y bufandas color café, a veces usando sombrero.
Un hombre atractivo, de linda sonrisa, pelo entrecano. A ratos algo huraño, pero de un amor incondicional hacia mí. Mi mamá a lo largo de toda su vida se encargó de recordarme ese amor, además de mantener vivo su recuerdo entre nosotros.
Del padre de mi hija también puedo rescatar momentos y sentimientos positivos. Con él nos conocimos en la pubertad y estuvimos en pareja en dos oportunidades.
Él era un tipo muy arriesgado, impredecible, alegre, cariñoso. De ojos oscuros y linda sonrisa también, siempre trató de demostrarme que lo que sentía por mí era importante para él. Nunca le dije lo importante que era también él para mí.
Al revisar la historia de mi vida puedo ver que la figura masculina en mi vida ha sido algo ajeno, casi ausente. Sólo tengo recuerdos.
¿Será por eso que me cuesta tanto relacionarme con el sexo opuesto más allá de una amistad?

domingo, 8 de junio de 2008

Invierno



Pablo Neruda escribió en su Libro de las Preguntas: “ ¿Hay algo más triste en el mundo que un tren inmóvil en la lluvia?”
Yo creo que cualquier cosa que tenga relación con la lluvia para mí es deprimente y aguafiestas.
Las goteras, la humedad, las enfermedades respiratorias, las personas que viven en campamentos que lo pasan pésimo, el frío. Está todo mojado o embarrado, los días se hacen eternos y fomes, generalmente todo no resulta o se suspende por la lluvia.
Pero también en los días invernales hay más tiempo para regalonear en familia (en mi caso, con mi hija) acostarme temprano con calientacama prendido, comer algo rico (que no necesariamente tienen que ser sopaipillas) y ver un buen programa de TV.
Otra entretención de esta época (de toda época en realidad) es reunirse en casa con amistades para servirse algo de comer, beber y de ser posible, al calor de una estufa.
Hace unos fines de semanas atrás, llevé a cabo este tipo de entretención, en mi casa.
Me vinieron a visitar unas compañeras de colegio que no veía hace mucho tiempo y que a raíz de la muerte de mi mamá se contactaron conmigo. Hacía mucho tiempo que no disfrutaba ni me sentía acompañada de verdad.
Ellas me informaron de un portal en Internet en el cual se pueden contactar a personas con las cuales uno mantiene contacto frecuente y también, personas con las que una a perdido contacto o que no sabe de ellas hace tiempo.
Bueno, gracias a eso, he ubicado a muchas personas de las que no sabía nada, hacía años. Algunas de ellas muy lejos de acá, viviendo en regiones australes, otras fuera de Chile.
También se pueden subir fotos y hacer álbumes, intercambiar información variada, crear grupos de contacto de acuerdo a temáticas de interés en común.
Ha sido agradable, gratificante, entretenido. Mucho más incluso que la mensajería instantánea, que en algún momento la encontraba total.
¿La partida de alguien implica necesariamente la llegada o el regreso de otra(s) persona(s) a tu vida? *Es verdad que las esperanzas deben regarse con rocío? Las lágrimas que no se lloran esperan en pequeños lagos? O serán ríos invisibles que corren hacia la tristeza?
*El libro de las preguntas, Pablo Neruda.