viernes, 7 de noviembre de 2008

Confusión


Cuando creo que mi vida a tomado un rumbo, siempre aparece algo en mi camino que me sorprende.
Hace tiempo pensaba escribir acerca de personas muy especiales que he conocido hace un par de meses atrás.
Pero al parecer, enfrentarme a un asalto dentro de mi casa, específicamente, dentro de mi pieza, amerita mi mayor atención y gran preocupación.
Así tal cual, entró un tipo a mi pieza mientras dormía junto a mi hija para intimidarme con un cuchillo y dejarme heridas leves.
Yo viví algo similar pero en la calle, en la vía pública, pero no es lo mismo. Tu casa, tu dormitorio es tu refugio, un lugar íntimo sobre el cual tú decides con quien compartir y con quien no. Y la real herida que quedó en mí fue esa: el ver tu espacio personal vulnerado, agredido y más encima no tener a quien reclamarle.
Después de ese lamentable hecho, me fuí por unos días a otra ciudad para pensar, descansar, recuperarme y poder ver con claridad lo que pasó.
Hoy procuro reforzar la seguridad en mi casa, sólo quiero paz y tranquilidad en mi vida.
¿Será mucho pedir?¿Qué tanto de lo que ocurrió fue mi responsabilidad?¿Qué será lo más recomendable de hacer para tener paz?

domingo, 31 de agosto de 2008

Cumpleaños


Este fue un mes muy especial. Le llaman el “mes de los gatos”, se celebra el día del niño y además es el mes en el que yo (hace un poquito más de tres décadas), nací.
Los cumpleaños que más recuerdo son aquellos de cuando era niña. Contaba los días que faltaban para esa fecha. Y el día de mi cumpleaños me sentía como una reina y además sentía que ese día todo era especial, lindo, agradable.
Hasta los siete años, mi cumpleaños se celebraba en lugares espaciosos, con muchos invitados y recibía hartos regalos.
Después mi cumpleaños pasó a ser una celebración más íntima, familiar, dónde sólo se convocaba a personas más cercanas. Siempre había una torta preparada por mi abuela o mi mamá y generalmente recibía aquel regalo más anhelado de parte de alguna de ellas.
Actualmente preparo un pequeño cóctel con torta incluida para recibir a mis amigos más cercanos.
Leí un artículo escrito por una Psiquiatra acerca de los cumpleaños y lo que significan para cada ser humano.
Ella decía que son fechas que mientras a algunas personas los ponen muy alegres, eufóricos exaltados, otros reciben esta fecha más melancólicos, nostálgicos, apesadumbrados, dependiendo de las cumpleaños pasados que hayan vivido y de las expectativas que se tienen para el cumpleaños que se acerca.
En los cumpleaños siempre está presente la sorpresa: llegan las personas que esperamos y también alguien que no. Aparece un regalo anhelado, uno inesperado y uno que simplemente no llegó.
Yo siempre espero lo mejor para mi cumpleaños: estar sana junto a mi hija, verme bien, que vengan mis amistades a saludarme, recibir muchos regalos, compartir cosas ricas para comer y (por qué no)agradecer a Dios el poder brindar por estar un año más en esta tierra que, sin duda, es el mejor regalo.
Cuál será el cumpleaños más recordado? El más bueno o el más malo? Y el regalo más recordado? El anhelado, el inesperado o el que no llegó?

viernes, 11 de julio de 2008

Vacaciones




Una de las ventajas de trabajar en la docencia, es que uno tiene vacaciones en verano (2 meses) e invierno (2 semanas) y… pagadas.
Si bien, las de verano son más extensas, debo reconocer que aprovecho y disfruto más las de invierno.
Yo creo que debe ser por que me organizo mejor en períodos breves de tiempo. El exceso de tiempo me nubla, me confunde.
Uno se llena de proyectos y panoramas que al final no cumple ni la mitad de ellos.
Estas vacaciones de invierno pretendo descansar pero, de verdad.
No sólo dormir más o levantarme más tarde, sino darme tiempo para reflexionar acerca de todo lo que ha ocurrido en mi vida los últimos meses. También para organizar mejor mi vida de aquí en adelante.
Limpiar, perfumar y ordenar mi casa son mis prioridades. Botar cachureos, vender lo que se pueda vender y lo que no, regalarlo.
También pretendo ir al Sur, a Osorno a estar con mis familiares.
Caminar por las calles de esa ciudad, sentir el frío, la humedad, a veces la llovizna o lluvia.
Acercarme a las cocinas a leña, tan comunes por allá.
Contemplar las áreas verdes sureñas que son realmente lindas.
Ver rostros de gente distinta a la que veo en forma habitual.
Quisiera también ir a dejar flores a un campo santo.
Me gustaría poder comer cosas ricas, navegar por Internet, ver TV (programas, películas), leer, comprar souvenirs (si la ocasión lo amerita, claro).
Todos estos panoramas los pretendo disfrutar con mi hija, la gran compañera de mi vida.
Y en una de esas, capaz que hasta disfrute el invierno…
¿ Qué será lo mejor de las vacaciones de invierno?

domingo, 29 de junio de 2008

Padres



A propósito de haberse celebrado hace unos días atrás el día del padre, quise escribir algunas líneas sobre el significado de esto para mí.
El padre de los padres para mí es Dios. ¿católica? es un poco ambicioso de mi parte declararme así, pero sí, soy creyente, cristiana.
Dios nos puso en este mundo, nos dio el libre albedrío, es decir, la posibilidad de elegir, (pero siempre con su consentimiento, por supuesto), a Él nos acercamos en los momentos de aflicción pero muy pocas veces cuando la alegría nos invade.
Ahora, a mi abuelo paterno y materno no los conocí, puesto que partieron de este mundo mucho tiempo antes que yo llegara a él.
A mi papá siento que lo conocí algo. El se murió cuando yo tenía 6 años, pero aún así tengo recuerdos imborrables.
Lo recuerdo muy alto, delgado, con abrigos oscuros y bufandas color café, a veces usando sombrero.
Un hombre atractivo, de linda sonrisa, pelo entrecano. A ratos algo huraño, pero de un amor incondicional hacia mí. Mi mamá a lo largo de toda su vida se encargó de recordarme ese amor, además de mantener vivo su recuerdo entre nosotros.
Del padre de mi hija también puedo rescatar momentos y sentimientos positivos. Con él nos conocimos en la pubertad y estuvimos en pareja en dos oportunidades.
Él era un tipo muy arriesgado, impredecible, alegre, cariñoso. De ojos oscuros y linda sonrisa también, siempre trató de demostrarme que lo que sentía por mí era importante para él. Nunca le dije lo importante que era también él para mí.
Al revisar la historia de mi vida puedo ver que la figura masculina en mi vida ha sido algo ajeno, casi ausente. Sólo tengo recuerdos.
¿Será por eso que me cuesta tanto relacionarme con el sexo opuesto más allá de una amistad?

domingo, 8 de junio de 2008

Invierno



Pablo Neruda escribió en su Libro de las Preguntas: “ ¿Hay algo más triste en el mundo que un tren inmóvil en la lluvia?”
Yo creo que cualquier cosa que tenga relación con la lluvia para mí es deprimente y aguafiestas.
Las goteras, la humedad, las enfermedades respiratorias, las personas que viven en campamentos que lo pasan pésimo, el frío. Está todo mojado o embarrado, los días se hacen eternos y fomes, generalmente todo no resulta o se suspende por la lluvia.
Pero también en los días invernales hay más tiempo para regalonear en familia (en mi caso, con mi hija) acostarme temprano con calientacama prendido, comer algo rico (que no necesariamente tienen que ser sopaipillas) y ver un buen programa de TV.
Otra entretención de esta época (de toda época en realidad) es reunirse en casa con amistades para servirse algo de comer, beber y de ser posible, al calor de una estufa.
Hace unos fines de semanas atrás, llevé a cabo este tipo de entretención, en mi casa.
Me vinieron a visitar unas compañeras de colegio que no veía hace mucho tiempo y que a raíz de la muerte de mi mamá se contactaron conmigo. Hacía mucho tiempo que no disfrutaba ni me sentía acompañada de verdad.
Ellas me informaron de un portal en Internet en el cual se pueden contactar a personas con las cuales uno mantiene contacto frecuente y también, personas con las que una a perdido contacto o que no sabe de ellas hace tiempo.
Bueno, gracias a eso, he ubicado a muchas personas de las que no sabía nada, hacía años. Algunas de ellas muy lejos de acá, viviendo en regiones australes, otras fuera de Chile.
También se pueden subir fotos y hacer álbumes, intercambiar información variada, crear grupos de contacto de acuerdo a temáticas de interés en común.
Ha sido agradable, gratificante, entretenido. Mucho más incluso que la mensajería instantánea, que en algún momento la encontraba total.
¿La partida de alguien implica necesariamente la llegada o el regreso de otra(s) persona(s) a tu vida? *Es verdad que las esperanzas deben regarse con rocío? Las lágrimas que no se lloran esperan en pequeños lagos? O serán ríos invisibles que corren hacia la tristeza?
*El libro de las preguntas, Pablo Neruda.

sábado, 3 de mayo de 2008

Duelo




Pensaba hablar sobre mi mamá este mes, con motivo del día de la madre. Pero sucedió un inesperado, violento, repentino y triste acontecimiento que me sacudió a mí y a todos mis familiares, amigos, conocidos: mi mamá murió.
Después de haber alterado sus hábitos alimenticios, de sueño y soportar muchas molestias abdominales e intestinales durante todo el verano, durante la segunda quincena de marzo comenzó a realizarse exámenes de todo tipo.
Todos los exámenes confirmaban la presencia de un tumor alojado en el intestino y/o en el colon. Pero faltaba aún un examen el cual se iba a realizar en el Hospital de nuestra ciudad. El mismo día que se realizó dicho examen la hospitalizaron.
La idea, según entendí, era prepararla para trasladarla a un Hospital especializado en cáncer en Santiago.
Pero como mi mamá fumaba mucho, desarrolló un enfisema pulmonar el cual detenía cualquier intención de un traslado y/o un procedimiento quirúrgico.
Por la obstrucción intestinal que padecía, (imagino que por el tumor), comenzó a tener un falla renal la cual en un par de días finalmente la llevó a la muerte. Alcanzó a estar sólo una semana en el Hospital. Durante esa semana comenzaron a llegar sus hermanos, mis tíos. Durante esa semana también hizo mucho calor.
Sin embargo, el viernes que mi mamá murió, llovió. Aún impactados, nerviosos, tristes, mis tíos y yo empezamos a deambular haciendo trámites para trasladarla a Osorno. En Osorno están sepultados mis abuelos y algunos tíos. Ella a varios de nosotros nos había expresado su deseo de descansar allá si es que algo no salía como esperaba.
La velamos en un lugar tranquilo, con caídas de agua, música suave, calefacción. Recibió muchas flores.
Al otro día en el funeral, se hizo un responso y se sepultó, como ella quería, junto a su familia. Estuve unos días allá y luego volví a mi ciudad a hacer más trámites, a cambiarme a la casa de mi mamá (que hoy todos me dicen “ahora es TU casa”) y a tratar de armar de nuevo mi vida.
¿Porqué ella esperó tanto tiempo para preocuparse de verdad por su salud? ¿Porqué tuvo que ser todo tan violento, repentino? ¿Cómo debo vivir este duelo?¿En algún minuto la lluvia dejará de caer en mi vida?

domingo, 6 de abril de 2008

Cansancio


Ya se acabó el difícil y largo mes de marzo. Colegiaturas, útiles escolares, uniformes, locomoción, alimentación, en fin se acrecientan los gastos mensuales y cuesta llegar dignamente a fin de mes. Francamente ha sido un mes muy agotador.
A mediados del pasado mes, me llamaron para iniciar la atención diferencial de un grupo de alumnos con necesidades educativas especiales, en un colegio vulnerable a nivel social llamado Premio Nobel.
Es increíble como empecé a sentirme bien de nuevo, plena.
Tengo sala propia, mobiliario adecuado y estoy llevando de a poco mis libros, material didáctico artesanal y elementos para hacer más acogedora la estadía de los niños y mía durante el año escolar.
Hoy empieza a cuidar a mi hija una señora que la va a ir a buscar al colegio y se va a quedar con ella en las tardes, acompañándola a almorzar, a estudiar y/o hacer las tareas.
Es de esperar que esto resulte bien para todas, ya que donde se quedaba mi hija era lejos y costoso, tanto por los traslados como por la cancelación de sus cuidados.
Mi mamá se operará en estos días de un problema gastrointestinal que padece. Una preocupación más. Ojalá que salga todo bien.
Mi trabajo de las tardes no consigue encantarme. Lo encuentro aburrido, agotador, desgastador. Son niños pequeños, frágiles, en los que hay que formar hábitos igual que las Educadoras de párvulos. Aún no se han separado por edades, por lo que el grupo es muy heterogéneo. Además por su condición, están más expuestos a accidentes que otros niños.
La semana pasada se accidentó uno. Fue una experiencia más traumática para mí que para el niño.
Un buen amigo me dice que tome este trabajo como un desafío, como una experiencia que el día de mañana podría servirme para ejercer un cargo superior. Quizá tenga razón. Pero igual mucho no me agrada.
Él también me dice que a mediados de año se abrirá el Programa de Integración Escolar en un colegio de acá de San Fernando. Si es así, sería super feliz si pudiera trabajar allá en las tardes. Sin duda.
Lo mejor de este mes que terminó, ha sido el cumpleaños de mi hija que lo celebraremos el sábado con amigos.
Es cierto que después de las tormentas viene la calma? Este otoño será más tranquilo y menos difícil? Compartirá alguien conmigo los fríos días y noches que se avecinan?

domingo, 16 de marzo de 2008

Pesadumbre


En esa oportunidad, en que en el verano mi tía me leyó el Tarot, apareció en una carta, (que corresponde a algo así como mis más íntimos pensamientos, esos que a nadie se los cuento) “El Ermitaño”.
El Ermitaño es un arcano en el que aparece un hombre viejo, andrajoso, que con una lámpara en una mano y un bastón en la otra, simboliza la soledad, el desamparo, el caminar a tientas por la vida sin encontrar una salida, una luz, un camino.
Según esa descripción, yo sería una especie de Ermitaña.
Me siento muy sola, desamparada, expuesta, vulnerable. Como que conozco a mucha gente, pero personas cercanas a mí y que me quieran de verdad, son pocas. Personas con las que realmente puedo contar, menos. Si me ocurre algo positivo, me cuesta encontrar personas con quien compartir esa felicidad. Si es algo negativo, mejor no quiero ni pensarlo.
Siento que con mi hija somos las convidadas de piedra en todos lados. Como que al no tener una familia tradicional formada, me siento siempre damnificada. Además de que pasan los años, no logro formar ese tipo de familia ni tener más hijos, como mi hija quiere.
También he pensado que tal vés mi felicidad y la de mi hija esté en otro lugar, por ejemplo, en otra ciudad. Quizás es verdad eso de que “nadie es profeta en su tierra”.
Me mandé a hacer un delantal nuevo, lindo y tengo una asistente para realizar mi trabajo. A lo mejor esto servirá para hacer mejor mi pega.
La comprensión de mi Jefe al permitirme llevar a mi hija allá, se acabó. Debido a mis atrasos por irla a buscar y porque quizá podía distraerme de mis funciones, me sugirieron que remediara eso. Otro problema más.
Tengo temor frente al invierno que para mí se torna crudo, largo, difícil, de muchos gastos, la verdad debo reconocer que me asusta.
Incluso este blog, es leído por muchas personas, pero casi nadie deja su opinión o comentario. Se ha convertido en una especie de diálogo de sordos o como predicar en el desierto.
Bueno pero recordemos que aún quedan unos tibios rayitos de sol del verano que ya está en retirada, y espero que ellos nutran la energía que necesito para seguir adelante.

¿Porqué ha sido tan difícil salir adelante? ¿Dónde estará mi felicidad?

lunes, 3 de marzo de 2008

Laborum


El otro día mientras me trasladaba en un colectivo por mi ciudad, leí en el vidrio de otro vehículo “Dios es más grande que tu problema”. Una vez más pude comprobar que esa frase es cierta.
Luego de que me notificaran en mi trabajo que no iban a necesitar más mis servicios, recordé que aún quedaban algunos días de verano.
Decidí inscribir a mi hija en kárate (como todos los veranos) para que se acondicione físicamente y entre en mejores condiciones a clases, para que se contacte con otros niños y (sobretodo) para que no se aburra.
Además partimos el fin de semana a Pichilemu, una playa cercana. Allá lo pasamos muy bien.
Fuimos a ver un circo ruso de patinaje sobre hielo, precioso: tenía todos las presentaciones de un circo tradicional (malabares, magos, trapecistas) y además recreaba cuentos tradicionales infantiles.
En las tardes fuimos a la playa, a disfrutar del sol y del mar. Además comimos en restoranes y cafeterías todas las cosas ricas que queríamos.
Fue algo así como un miniveraneo.
De vuelta a la ciudad, fui a dejar currículum a un Colegio Inglés, cuyo Jardín Infantil queda al frente de la casa de los padres de una gran amiga.
Al otro día me llamaron de ese colegio. Qué increíble como de un momento a otro todo cambia.
Este año trabajaré con alumnos preescolares que tienen trastornos en su lenguaje. Una novedad para mí.
Lo que no es novedad es que todos los años exploro algún nicho de mi profesión que sólo conocía en teoría. Cada año académico que inicio tiene para mí un especial e inédito desafío.
¿Cómo se enfrentan los nuevos desafíos? ¿con ansiedad, temor, euforia?

viernes, 22 de febrero de 2008

Festival


Siempre he escuchado sobre festivales y carnavales veraniegos. Mi ciudad hace muy poco tiempo que está haciendo actividades durante la temporada estival, pero igual se agradece.

Pero el festival que todos conocemos y que siempre recordamos, es el Festival de Viña, a Antonio Vodanovic, su legendario animador, sus artistas, polémicas y veo lo bella que es la llamada ciudad jardín.

Recuerdo que había programas que creaban expectativas frente a este certamen como “Cantaron en Viña un día”, donde se mostraba a artistas que habían pasado con mucho éxito por la Quinta Vergara, y se transmitía unos cinco domingos antes del inicio del Festival.

“Aquí Hotel O’higgins” también era un programa relacionado con el Festival de Viña, pero destinado a entrevistar (a la hora de almuerzo) a gran parte de los artistas invitados a participar en dicho certamen.

Los invitados al Festival eran artistas no sólo vigentes sino también de moda: actuaban dos noches seguidas, en donde una noche abrían el show y la noche siguiente les tocaba cerrarlo.

Un verano nos vinimos de la playa con mi mamá para ver y grabar en radiocaset los shows de Paloma San Basilio, Los Jaivas. Otro verano disfrutamos con Ricos y Pobres, Massiel y la censurada rutina de Hermógenes con H, que tuvimos que terminar de escucharla por radio. Ví en otro festival el debut en Chile de Luis Miguel cuando estaba cambiando la voz y tenía él apenas quince años. Recuerdo la pasada de los chilenos Q.E.P. y el popular Miguelo.

Los que yo esperé, ví, grabé (aún conservo la grabación), disfruté, vi cuanto programa los invitó o habló de ellos, fue el grupo argentino Soda Stereo. Los seguí durante toda su carrera y aún sigo la carrera como solista de Gustavo Cerati.

Hoy de ese festival queda bien poco. El festival se transmite en Chile por dos canales. Tiene otros hiperventilados y coloquiales animadores; los cinco canales que se ven en mi ciudad por televisión abierta, transmiten (desde Viña) programas paralelos y relacionados con el festival y tanto los miembros del jurado como las candidatas a reina de dicho certamen están llegando al límite de lo aceptable. Antorchas y Gaviotas? se reparten a granel.

Pero ¿porqué pudiendo ver otros programas o películas igual vemos el festival o algún artista de él?

viernes, 15 de febrero de 2008

Incertidumbre


Mi intención era escribir hoy sobre el amor, a propósito del día de ayer. Pero durante la semana me sucedió algo que me quita aún más el sueño que el amor.
La tarde del día martes recién pasado, mi empleador me informó que no se me iba a renovar el contrato por necesidades económicas del servicio. Si bien yo había barajado la posibilidad de quedarme sin trabajo, uno nunca lo ve como un hecho hasta que te lo comunican.
He repartido currículums por algunos colegios de mi ciudad, pero no he concertado aún nada concreto.
Esto estremeció todos mis planes. Pensaba ir con mi hija al Sur a visitar a mis familiares, pero si gasto mucho dinero y a la vuelta no encuentro trabajo?
Entre otras cosas soy Jefa de hogar, mi familia es monoparental, se avecina el temido mes de marzo y con ello todos los gastos que ello implica.
Trato de ser optimista y pensar que todo va a salir bien, que esto es momentáneo, pero la verdad es que me cuesta mucho pensar positivo y que la tristeza no me invada.
La verdad me siento profundamente desamparada, muy vulnerable, tengo mucho miedo del futuro de lo que viene.
Hace unos días atrás, una tía que quiero mucho (y que ahora pasa unos difíciles momentosa por la salud de uno de sus nietos) estuvo de paso en mi casa y me leyó el Tarot. Me salían cosas super buenas: flechazos mutuos, oportunidades laborales, etc. Me gustaría pensar que todo va a ser así.
No sé, supongo que tendré que actuar y esperar… la suerte ya está echada…
¿Hay algo peor que la incertidumbre, la duda? ¿el no saber que va a pasar? ¿el no tener la certeza de nada?

lunes, 11 de febrero de 2008

Aromas


El olfato es un sentido que también nos evoca emociones y sentimientos muy especiales. Pero hoy prefiero hablar de los olores agradables, porque los desagradables son poquitos: la halitosis, olores que expele el cuerpo humano ( de todo tipo), los de elementos en descomposición y los que emana cierta hierba ilícita. Sin comentarios.

Ahora los olores exquisitos que más recuerdo de mi infancia, son los relacionados con el desayuno: el olor de la leche tibia y el del pan tostado sobre la mesa, todavía me transportan hasta aquella época.

Me gustaba tener todo tipo de útiles escolares (gomas de borrar, lápices, esquelas, sobres) que tuvieran aromas dulces o frutosos (chocolate, vainilla, frutilla). La única contraindicación de esos útiles era que por lo coloridos y aromáticos que eran, daba mucha lata usarlos.

De niña (no sé si aún) me gustaba sentir el olor que emanan los vehículos en los servicentros “a bencina”¿porqué? No sé pero me gustaba mucho.

Llegando a la adolescencia habían varios aromas que me gustaba sentir.

La colonia Coral y el desodorante spray Impulse que hasta el día de hoy se encuentran en el comercio. Yo creo que más que sentir el aroma de dicha colonia o desodorante, era lo que significaba para mí el olerlas: me hacían sentir más grande.

Nunca me ha gustado mascar ni ver mascar chicle, pero tuve un pequeño amor que mascaba siempre, de manera muy discreta (porque nunca lo ví hacerlo) un chicle de menta Dos en Uno, de esos de envase a rayas verde metálico con un niño y una niña inflando un globo. Me encantaba sentir ese olor cuando se me acercaba. Hoy a veces siento olores similares y me acuerdo de él.

Según mi mamá, mi papá usaba colonias y perfumes Old Spice, y siendo así creo que es de verdad influyente el ph de las personas: sentirlo en mi papá era muy agradable. Tuve un pololo que la usaba y la encontraba abominable. En todo caso, nunca me han llamado mucho la atención los perfumes, me agradan pero no me vuelven loca.

Me encantan los aromas de algunas comidas como de las carnes aliñadas cociéndose a fuego lento, la cazuela, las papas friéndose en aceite.

Hay ciertos aromas cotidianos que me gustan mucho: el del pasto mojado, algunos desodorantes ambientales e inciensos, el del café en invierno, por nombrar algunos.

¿Qué hace que un olor sea especial? ¿sólo su aroma? ¿el momento que nos evoca? ¿o ambas?

martes, 5 de febrero de 2008

(Sin) Sabores



Nunca he sido una buena dueña de casa. Quizá porque no se me educó o no se me motivo para que lo fuera. Mientras viví con mi mamá, nunca pude realizar algún quehacer doméstico sin recibir alguna queja de vuelta. Por lo tanto, hacer camas, barrer, encerar, limpiar, sacudir, lavar loza y secarla, lavar ropa, plancharla, jardinear, costurear y cocinar, para mí eran un gran esfuerzo, una gran lata y algunas, un gran misterio.
Desde que me fui a vivir sola debo reconocer que las tareas domésticas siguen siendo para mí un gran esfuerzo y una gran lata.
Durante el año, hago limpieza en mi casa sólo los fines de semana, ya que en la semana trabajo todo el día con mis alumnos, llego tarde y cansada. Con respecto al lavado de ropa, también el fin de semana ¿y el planchado? sólo las prendas que se arrugan mucho. Jardinear y costurear son tareas domésticas casi inexistentes para mí.
Pero lejos, una de las tareas domésticas más estresantes y que menos me gusta realizar es cocinar. Ahora que estoy de vacaciones, para mí es tortuoso tener que decidir todos los días qué cocinar y lo más importante: que quede sabroso. También debe ser alguna comida que no sea muy elaborada y que sobretodo, le guste a mi hija.
Pero ¿qué comidas cocino? Carbonada, charquicán, porotos granados, papas (fritas, cocidas, puré), arroz, tallarines, con algún acompañamiento (carne, salchichas, hamburguesas, pescado, ah y en estos días hice una tortilla de atún que me quedó bien rica), no recuerdo que más. Estas comidas preparo, pero si puede cocinar otra persona, ideal. Si se puede comprar comida preparada, mejor aún.
A mí me gusta la comida chilena, algo de la cocina oriental y la italiana y me gustaría probar nuevos sabores del mundo.
¿qué hace que una comida se vuelva nuestra favorita?¿el sabor? ¿quién la prepara o las circunstancias en que se degustó?

miércoles, 30 de enero de 2008

Melodías


El domingo recién pasado, fuí a la plaza de armas de mi ciudad a ver la presentación de unas bandas de rock de la zona. El broche de oro de este espectáculo era una banda invitada que rinde tributo a la legendaria agrupación musical inglesa que me encanta: Pink Floyd. No sé si ellos eran muy buenos músicos, o la música de este grupo es tan buena que da lo mismo quien la cultive. O ambas.
A propósito de lo anterior, durante la semana en un programa de televisión, se habló de las bandas sonoras de nuestras vidas, de aquella música que nos marcó en determinadas etapas de nuestra existencia.
La música que recuerdo de mi infancia es bastante variada y tiene que ver más con los gustos maternos que con los míos. De todas formas se agradece. Entre mis juegos infantiles y mis deberes escolares de aquel entonces, escuchaba el pop de ABBA, Bee Gees, la música electrónica de Jean Michael Jarré, a las españolas Paloma San Basilio y Mari Trini, y a los chilenos Los Jaivas, Quilapayún, Isabel Parra y Víctor Jara.
Cuando llegué a la preadolescencia, hacía furor el rock latino. A las primeras fiestas que fui, se escuchaba mucho a los ahora clásicos Soda Stereo, GIT, Virus, Enanitos Verdes entre muchos otros y los chilenos Los Prisioneros, UPA!, Aterrizaje Forzoso, Valija Diplomática, por nombrar sólo algunos. Durante mi pasada por la enseñanza media y en mi época universitaria escuchaba mucho pop y rock para bailar y mis momentos alegres, y mucha balada rock para mis momentos románticos o melancólicos. Por citar algunas canciones que recuerdan momentos especiales para mí, nombraría: Recuerdos Encadenados y La Incondicional de Luis Miguel, Completamente Enamorados de Chayanne, Silent Lucyditi de Queensriche, canciones del grupo Garbage. Algunas canciones de grupos como Sexual Democracia, Garibaldi, Erasure, Queen me recuerdan momentos más alegres. Todo lo anterior en radiocaset
La música tiene esa capacidad de transportarnos en el tiempo y llevar hasta nosotros las mismas sensaciones, emociones y sentimientos del momento en que vivimos algo especial, es decir, la audición es la que conecta a nuestro pensamiento con nuestro corazón.
¿Hay algún otro órgano de los sentidos que nos conecte tan rápidamente con lo que hemos vivido?

viernes, 25 de enero de 2008

Miedo


Según el diccionario, miedo es inquietud, angustia, temor de un peligro.
En mi época adolescente, mientras algunos sentían curiosidad y casi una necesidad por ver películas pornográficas, yo me aficioné al cine de terror, casi gore.
Ví los Martes XIII, Pesadilla, Chucky, todas las de insectos asesinos (pájaros, abejas, hormigas, gusanos, babosas), entre muchas otras de zombies, vampiros y monstruos que hoy ya ni recuerdo. Pero también las aterradoras “El exorcista”, “La Profecía”, verdaderas películas de culto en lo que a este género se refiere.
Los argumentos de algunas de estas películas, eran más o menos predecibles y algunos casi incongruentes. Eran películas bien efectistas. Trataban de impresionar más por los efectos visuales que por el argumento, claro está.
En esa etapa de mi vida, leía muchas historias de terror, casi todas escritas por europeos (de preferencia Edgard Allan Poe). Algunas más cercanas a la ciencia ficción que al terror. Me despertaba especial interés el saber qué iba a pasar, hasta dónde podía llegar la imaginación del escritor.

Actualmente, mis preferencias en cuanto a cine y literatura se acercan más al suspenso, al misterio, al thriller.
Notables son los japoneses en este género: a diferencia del cine norteamericano en que todos los códigos (o gran parte de ellos) son predecibles, el cine oriental en esta materia es siempre aterrador precisamente por eso: porque no es predecible. De hecho, gran parte de las películas de cine de terror japonés tienen su versión americana y si bien algunas son buenas, no logran provocar ese terror de lo impredecible.
Vayámonos a lo local. Un fenómeno resultó en nuestro país la teleserie nocturna “Alguien te mira”. Género pionero en las teleseries, historia de un asesino en serie, médico, padre de familia. Thriller que mantuvo el suspenso hasta el final.
Debo reconocer también un especial interés por informarme de todo lo relacionado con lo paranormal: documentales, fotografías, videos, sonidos. Esta curiosidad creo que existe en mí por otro motivo: el acercarme de otra forma a mi papá. El saber cosas de seres que están en otra dimensión, me hace sentir cerca de él. ¿Los fenómenos paranormales son reales o son situaciones manipuladas? ¿Qué lleva a un ser humano a convertirse en asesino?

domingo, 20 de enero de 2008

Verano



Es increíble como uno añora el verano todo el año: se oscurece más tarde, ya no hace nada de frío, y hay mucho pero mucho tiempo libre.
Cuando era niña, los veranos se me hacían interminables si me quedaba en casa.

Mi ciudad parecía pueblo fantasma, no había la proliferación de telefonía que hay ahora como para ubicar a mis compañeras de colegio, que la gran mayoría vivían lejos. Ni hablar de la programación televisiva. Los dos canales de televisión que en ese tiempo se veían parece que también salían de vacaciones: teleseries repetidas y películas antiguas.
Si iba a ver a mi familia al sur, a Osorno, era super entretenido. Allá hacíamos paseos al sector de Puyehue. Pero yo creo que más que gustarme el panorama, me encantaba la visión del “familión”, la familia numerosa, aclanada. Tengo muchos tíos y primos de todas las edades. Las tardes se pasaban volando entre anécdotas y risas.
Durante la primera etapa de mi juventud y hasta el día de hoy, trato de ir cada vez que puedo al Sur.
Un par de veranos además de ir al Sur, también fui a una playa cercana: Pichilemu.
Tengo recuerdos de antología del verano.
En el Sur, cuando tenía como 19 o 20 años, salí un día viernes con uno de mis primos a un pub que ya no existe: se llamaba “Jazz”.
Mientras estábamos ahí pedimos un trago para cada uno. Íbamos en la mitad del trago y ya estábamos “arriba de la pelota”. Ninguno de los dos había comido nada hacía muchas horas.
Nos aburrimos en ese pub y fuimos a otro: el “Arcadio”. En ese lugar pedimos los mismos tragos para cada uno, no sé cuantos, pero fue suficiente.
En el baño de ese lugar, me caí, me ensucié, entre otras cosas. Pero eso no fue lo peor.
Al otro día tenía un paseo con toda mi familia al lago Puyehue por el fin de semana. Cuento corto: la resaca se me quitó el día domingo.
Me pasaron otras cosas también en la época estival: tuve un par de amores de verano; un verano descubrí que estaba embarazada; otro verano trabajé de garzona en un pub en una playa del litoral central; otro verano inicié una relación de pareja, que terminó 3 años más tarde también durante el verano. Y bueno, un verano reconocí estar profundamente enamorada (…)
Pero ¿qué será lo que hace del verano una época tan atractiva y tan esperada?¿De qué manera puede marcarnos el verano para el resto del año? O para el resto de nuestras vidas?

martes, 15 de enero de 2008

Entretenciones


A propósito del exceso de tiempo libre que tienen los niños durante las vacaciones de verano, el otro día conversábamos con mi hija lo afortunados o por lo menos aventajados que son los niños de hoy.

Pero están tan acostumbrados a la rapidez con que avanza la tecnología, que no logran valorar ni mucho menos percatarse de ello.

Mi madre me contaba que en su infancia no había televisión, por lo tanto la “entretención audiovisual” se centraba en ir al cine con sus hermanos, a la matineé, a ver alguna serie extranjera (Bonanza entre otras) siempre y cuando hicieran méritos para aquello.

También acostumbraban a leer historietas que aparecían en algunas revistas como “OK”

Las otras entretenciones consistían en juegos tradicionales como jugar a la pelota, a la cuerda, a la gallinita ciega, a la escondida.

En mi época de infancia ya se podían notar ciertos avances.

Ya estaba instalada la televisión y por lo tanto los que éramos niños en aquel entonces, teníamos la oportunidad de ver dibujos animados (Tom y Jerry, Lagarto Juancho, Los autos locos, Los Picapiedras, La Pantera Rosa, Heidi, Marcos, Ángel, Érase una vez el hombre, La abeja Maya, Los Pitufos) y programas infantiles (La cafetera voladora, El show del Conejito TV, Mazapán, Cachureos, El Profesor Rossa, Oreja-Pestaña y Ceja) al menos en un horario o dos durante la semana.

Aparecieron los primeros computadores sólo para uso en oficinas (programa MS2), el Atari cuyo costo alto y aunque demorara en cargar los juegos que traía, con una amiga y su hermano encontrábamos que valía la pena el esfuerzo.

¿Películas? durante mi niñez el cine de mi ciudad adolecía de ciertos requerimientos básicos para funcionar óptimamente (higiene, mantención) y los estrenos llegaban con bastante desfase. Las películas infantiles también.

Me encantaba leer historietas de las mismas series infantiles que se daban en mi época, las leía y releía. En ellas debo incluir a nuestro personaje por excelencia “Condorito”. A pesar de mi corta edad, también me gustaba escuchar música: ABBA, Paloma San Basilio, Mari Trini, Los Jaivas, Isabel Parra, Quilapayún, Víctor Jara. Era lo que mi mamá escuchaba, pero de ello me explico mi diversidad en cuanto a gustos musicales se refiere.

También coleccionaba servilletas (se podría decir que aún lo hago) y álbumes (Frutillita, La Historia del Hombre) jugaba al “elástico”, al bachillerato, al juego de naipes “carioca”, en fin, los que éramos niños en aquel entonces búscabamos también como entretenernos.

Los niños de hoy no sólo tienen varios canales de TV abierta para elegir. Además está la televisión por cable. Internet está al alcance de todos con la masificación y lo económico de los ciber.

Las películas? se estrenan durante la semana y el fin de semana en la feria del barrio ya están al alcance de tus hijos.

Entonces, si hay tanta tecnología al alcance de muchos, ¿porqué nuestros hijos ahora igual se quejan de aburridos?

jueves, 10 de enero de 2008

Prólogo


La verdad hace tiempo quería tener un espacio propio en la red.

Un lugar donde poder expresarme y a la vez compartir con otras personas mis sentimientos y sensaciones.

Hoy es un día de verano aparentemente igual a los otros, pero hay ciertas cosas que lo hacen distinguen: hoy estaría de onomástico mi padre, aún estoy en la incertidumbre laboral y a la espera de mis remuneración mensual.

Mi papá, conocido y recordado Médico Cirujano en esta ciudad, trabajó muchos años en la Posta Central, luego en Rancagua (Sewell, El Teniente) se fue a realizar postgrados a EEUU, para finalmente pasar sus últimos años en la capital comunal de Colchagua. Era un hombre muy comprometido con su trabajo, muy mujeriego y muy bohemio. Acá encontró el amor: mi madre. Y bueno, de ese amor nací yo.

Él no quería tener hijos porque era mayor que mi mamá, pero finalmente cedió y compartió con nosotras seis años.

Luego me crié con mi mamá, quien no se volvió a casar ni tuvo más hijos.

Cuando estaba por finalizar la Universidad, (estudié Psicopedagogía) nació mi hija, quien es el motor de mi vida, (aunque suene cliché) quien me impulsa día a día a seguir adelante.

Luego hice un post-título de especialización en Retardo Mental, y otro en Trastornos de la Audición y Lenguaje. Como se puede ver mi rubro es la Educación Diferencial.

El pasado año 2007 trabajé con un curso de alumnos con discapacidad en un centenario Liceo de mi ciudad y además con un grupo de alumnos de educación básica en una Escuela Municipal en un sector muy estigmatizado en mi comuna. Me encantó la experiencia. Me gustaría repetirla. Lamentablemente tengo la sensación de que la continuidad de profesionales en instituciones públicas, no depende sólo de su desempeño profesional, si no de otras cosas.

Sin embargo, mi remuneración mensual aún no ha sido cancelada (¿?) sin comentarios.

¿Siempre hay que ser consecuente? ¿Las exigencias deben ser proporcionales a lo que se entrega?