
A propósito de haberse celebrado hace unos días atrás el día del padre, quise escribir algunas líneas sobre el significado de esto para mí.
El padre de los padres para mí es Dios. ¿católica? es un poco ambicioso de mi parte declararme así, pero sí, soy creyente, cristiana.
Dios nos puso en este mundo, nos dio el libre albedrío, es decir, la posibilidad de elegir, (pero siempre con su consentimiento, por supuesto), a Él nos acercamos en los momentos de aflicción pero muy pocas veces cuando la alegría nos invade.
Ahora, a mi abuelo paterno y materno no los conocí, puesto que partieron de este mundo mucho tiempo antes que yo llegara a él.
A mi papá siento que lo conocí algo. El se murió cuando yo tenía 6 años, pero aún así tengo recuerdos imborrables.
Lo recuerdo muy alto, delgado, con abrigos oscuros y bufandas color café, a veces usando sombrero.
Un hombre atractivo, de linda sonrisa, pelo entrecano. A ratos algo huraño, pero de un amor incondicional hacia mí. Mi mamá a lo largo de toda su vida se encargó de recordarme ese amor, además de mantener vivo su recuerdo entre nosotros.
Del padre de mi hija también puedo rescatar momentos y sentimientos positivos. Con él nos conocimos en la pubertad y estuvimos en pareja en dos oportunidades.
Él era un tipo muy arriesgado, impredecible, alegre, cariñoso. De ojos oscuros y linda sonrisa también, siempre trató de demostrarme que lo que sentía por mí era importante para él. Nunca le dije lo importante que era también él para mí.
Al revisar la historia de mi vida puedo ver que la figura masculina en mi vida ha sido algo ajeno, casi ausente. Sólo tengo recuerdos.
¿Será por eso que me cuesta tanto relacionarme con el sexo opuesto más allá de una amistad?
El padre de los padres para mí es Dios. ¿católica? es un poco ambicioso de mi parte declararme así, pero sí, soy creyente, cristiana.
Dios nos puso en este mundo, nos dio el libre albedrío, es decir, la posibilidad de elegir, (pero siempre con su consentimiento, por supuesto), a Él nos acercamos en los momentos de aflicción pero muy pocas veces cuando la alegría nos invade.
Ahora, a mi abuelo paterno y materno no los conocí, puesto que partieron de este mundo mucho tiempo antes que yo llegara a él.
A mi papá siento que lo conocí algo. El se murió cuando yo tenía 6 años, pero aún así tengo recuerdos imborrables.
Lo recuerdo muy alto, delgado, con abrigos oscuros y bufandas color café, a veces usando sombrero.
Un hombre atractivo, de linda sonrisa, pelo entrecano. A ratos algo huraño, pero de un amor incondicional hacia mí. Mi mamá a lo largo de toda su vida se encargó de recordarme ese amor, además de mantener vivo su recuerdo entre nosotros.
Del padre de mi hija también puedo rescatar momentos y sentimientos positivos. Con él nos conocimos en la pubertad y estuvimos en pareja en dos oportunidades.
Él era un tipo muy arriesgado, impredecible, alegre, cariñoso. De ojos oscuros y linda sonrisa también, siempre trató de demostrarme que lo que sentía por mí era importante para él. Nunca le dije lo importante que era también él para mí.
Al revisar la historia de mi vida puedo ver que la figura masculina en mi vida ha sido algo ajeno, casi ausente. Sólo tengo recuerdos.
¿Será por eso que me cuesta tanto relacionarme con el sexo opuesto más allá de una amistad?
No hay comentarios:
Publicar un comentario